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Higiene corporal
Tiene como objetivo eliminar:
- La suciedad del ambiente que se deposita sobre la piel.
- Las secreciones propias del organismo.
- El conjunto de células queratinizadas.
- El desarrollo de los gérmenes propios de la flora cutánea.
- Restos de los cosméticos aplicados.
Todos los procesos de limpieza eliminan parte del manto hidrolipídico cutáneo.
El objetivo primordial de un producto para la higiene corporal es limpiar la piel adecuadamente, manteniendo parte de los microorganismos cutáneos, sin modificar el pH cutáneo y sin arrastrar la barrera hidrolipídica.
Exfoliación
En los cosméticos exfoliantes o peeling físicos el mecanismo de acción se basa en el arrastre mecánico de los corneocitos por parte de las partículas sólidas abrasivas que los componen. Permite:
- Eliminan las células más superficiales del estrato córneo.
- Eliminan la suciedad de los poros evitando la formación de granos o espinillas.
- Mejoran el aspecto de la piel ya que se vuelve más lisa y las arrugas menos marcadas.
- Mejoran la circulación a nivel cutáneo de manera que la piel adquiere un aspecto más luminoso.
- Mejoran la eficacia de cualquier tratamiento cosmético posterior, ya que favorecen la penetración de los activos. Esto se debe a que reducen el espesor del estrato córneo.
Composición de los productos
Los preparados exfoliantes presentan cierta variabilidad, en función de: tipo de activo exfoliante utilizado, porcentaje empleado, tamaño de partícula y borde de la partícula.
Partículas de origen natural. El tamaño de partícula no es uniforme. El borde presenta muchas aristas que irritan la piel. Por ejemplo polvo de cáscara de almendra, avellana o nuez, arcillas y arenas.
Partículas de origen sintético. El tamaño de partícula es más uniforme. Los bordes son más redondeados. Comprende partículas de sílice, caolín, carbonato cálcico, microgránulos de polietileno, entre otros.
Activos complementarios
La formulación de los exfoliantes se puede enriquecer con activos que mejoren el resultado del cosmético:
Lubricantes, para favorecer el deslizamiento de los gránulos sobre la piel: glicerina, parafina líquida y vaselina.
Calmantes, que restablecen el equilibrio de la piel irritada por las partículas abrasivas: caléndula, hamamelis, aloe, salvia, pantenol, etc.
Emolientes e hidratantes: factor hidratante natural, urea, etc.
Modo de uso
En la ducha, con la piel previamente limpia y mojada se aplica el exfoliante con movimientos circulares ascendentes preferentemente con una esponja vegetal. Enjuagar muy bien. Repetir una vez por semana y hacer hincapié en codos, talones y rodillas.
El peeling químico consiste en la aplicación de un preparado químico sobre la piel que provoca una destrucción limitada y controlada de las capas cutáneas.
Dependiendo de los agentes químicos utilizados y de su concentración, el peeling químico puede afectar a capas más o menos profundas de la piel, llegando incluso a la dermis.
Conviene que lo haga un profesional que tendrá un historial del comportamiento de la miel y sabrá su correcto uso. Este tratamiento es muy bueno para pieles con acné, puntos negros, la hiperpigmentación y para atenuar arrugas.
Después del baño
La piel debe secarse suavemente, sin frotar, mediante pequeños toques con la toalla. Si dejamos que el agua se evapore en la superficie cutánea podemos incentivar la deshidratración de la piel y la proliferación microbiana, favorecida por el medio húmedo.
En términos generales, después del aseo corporal se modifican ciertos parámetros en la piel:
- Disminuye la hidratación cutánea.
- Se produce un desequilibrio en el manto hidrolipídico.
- Hay una variación del pH cutáneo.
- Se genera hinchazón de la epidermis.
Por lo tanto, es esencial aplicar después del baño cremas que restablezcan las propiedades fisiológicas de la piel. Todos los productos indicados para después de la higiene corporal tienen como función restablecer los componentes de la epidermis, hidratar y mejorar la flexibilidad cutánea. Se aconseja aplicarlos una vez la piel se haya enfriado. Recomendar este artículo...
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